Muchas productoras operan así: el cliente llega con una idea vaga, se acuerda un día de rodaje, se filma algo y en edición se trata de armar un resultado que funcione.
En SALTO el proceso es al revés. El rodaje es el último lugar donde se toman decisiones creativas — no el primero. Todo lo que determina si un comercial se va a ver bien o no está resuelto antes de llegar al set. Así es como lo hacemos.
El brief — entender qué tiene que lograr
Todo empieza con una conversación, no con un formulario. Queremos entender qué tiene que lograr este comercial: qué percepción debe generar, a quién le habla, en qué contexto va a vivir y qué tiene que sentir quien lo vea. Sin eso claro, todo lo que viene después es adivinanza.
En detalle
Lo que preguntamos: ¿Qué quieres que piense o sienta la persona después de ver esto? ¿Cuál es el canal principal — TV, digital, punto de venta? ¿Hay una referencia de cómo quieres que se vea? ¿Qué ha funcionado antes con tu marca y qué no?
El concepto — la idea antes de la cámara
Antes de pensar en locaciones o casting, definimos la idea central del comercial. No el guión todavía — la idea. Qué historia cuenta, desde qué ángulo, con qué tono. Eso es lo que diferencia un comercial que se recuerda de uno que simplemente se vio.
En detalle
Lo que entregamos en esta fase: concepto narrativo, tono de comunicación y 2–3 direcciones posibles para la pieza. El cliente elige dirección y ahí empezamos a desarrollar.
La dirección de arte — construir el mundo visual
Esta es la fase que más nos define. Antes de llegar al set, construimos el mundo visual completo del comercial. No improvisamos estética en locación. Llegamos con todo decidido.
En detalle
Qué incluye: moodboard con referencias visuales por escena, paleta cromática definida, dirección de styling para cada persona que aparece en cámara, selección y preparación de locaciones, diseño de props y escenografía.
El rodaje — ejecutar lo que fue diseñado
El día de rodaje en SALTO no es el día de las decisiones — es el día de la ejecución. Las decisiones ya se tomaron. El equipo llega al set sabiendo exactamente qué tiene que lograr en cada escena.
En detalle
En set: la dirección creativa supervisa que cada elemento visual esté alineado con el moodboard aprobado. Si algo no funciona en locación, lo resolvemos sobre la decisión de arte que ya existe — no improvisamos una nueva estética.
La postproducción — donde se afina el resultado
En post, la colorización no es solo corregir colores — es reforzar la paleta que fue definida en el moodboard. Cada decisión de color en post está alineada con la dirección de arte que construimos antes del rodaje.
En detalle
Lo que incluye: edición del corte, colorización basada en el moodboard, sound design y mezcla de audio, entrega en los formatos necesarios para cada canal.
Por qué este orden importa
La dirección de arte antes del rodaje no es un lujo — es una decisión de eficiencia. Cada problema visual que se resuelve en preproducción ahorra tiempo en set y dinero en post. Cada problema visual que se descubre en set cuesta al menos el doble de resolver.
Y lo que no se puede resolver en set — la locación incorrecta, el styling equivocado, los props que no dicen nada — no lo arregla ninguna edición ni ningún filtro de color.
Por eso en SALTO somos directores de arte primero. El resultado que ves en pantalla empezó en una mesa de preproducción, no en el set.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo dura el proceso completo con SALTO?
Para una producción mediana: 2 semanas de preproducción (brief, concepto, dirección de arte), 1–2 días de rodaje, 1 semana de postproducción más revisiones. Total aproximado: 4–6 semanas desde el primer contacto hasta la entrega final.
¿Puedo ver el moodboard antes de aprobar el rodaje?
Siempre. El moodboard y la dirección de arte se presentan y aprueban antes de que se firme cualquier plan de producción. No llegamos al set sin que el cliente haya aprobado cómo va a verse el comercial.
¿SALTO trabaja con marcas de cualquier tamaño?
Sí. Tenemos producciones adaptadas desde contenido para redes sociales hasta comerciales de televisión. Lo que no cambia es el proceso — dirección de arte integrada desde el brief, sin importar la escala.
